Europa depende cada año de la importación de más de la mitad de los fertilizantes que utiliza, procedentes en gran parte de Rusia y Marruecos. Esta situación no solo encarece los costes para el sector agrícola, sino que también aumenta la vulnerabilidad frente a tensiones internacionales y mantiene la producción agrícola ligada a recursos fósiles y minerales cuya extracción requiere un […]