Los sistemas convencionales de producción alimentaria y agrícola emplean un enfoque lineal de «tomar, usar, desechar»: extraen recursos naturales de la Tierra para fabricar alimentos y combustible, generan residuos que contaminan el suelo y el agua y emiten contaminantes nocivos. Más recientemente, un nuevo modelo de producción está ganando terreno: una «bioeconomía circular» que reduce y recicla los residuos, pasa de los combustibles fósiles […]